"...El maguey es como la raíz de nuestra tierra y el pulque su sangre, una sangre que debiera seguir alimentándonos...”




jueves, 30 de julio de 2009

Primera Busqueda Pulquera



Lunes 3 De Agosto

12:00 pm

Metro Constituyentes Direccion El Rosario


Investigación de campo descifrando y colectando el mito del barrio y desafiando sus confines en la búsqueda de los eslabones perdidos que no sabemos si existen y si aun resisten pero iremos a verificarlo.


Objetivos: Documentar la existencia de pulquerías, ya sea mediante el rescate de testimonios, lectura urbana, fotografia y degustacion pulquera.


Coordinan: Felipe Ramirez y Ulises Ortega Aguilar.

martes, 28 de julio de 2009

Aquella Pulcata

Era una de esas pulquerias que parecen olvidadas, La Naranja era su nombre al entrar una barra de cemento en bruto te esperaba adornada con algunos vasos (unas piñitas me decian) asi que entrabas y al momento de pedir solo habia de un sabor: Natural la rockola con canciones clasicas Jose Alfredo cantando a todo lo alto Un Mundo Raro... no se porque siempre que llegaba a esa pulqueria estaba esa cancion, las jarras de 5 litros costaban 50 pesos, las piñitas estaban en 8 pesos, todo un mundo rico y saludable del que es el mejor pulque que he probado.

Ahi tuve un encuentro con un señor que aseguraba conocer a mis tios, de una manera mas que asombrosa yo pienso que se lo debia a que segun el llevaba mas de 4 litros de pulque y con trabajos podia hablar, yo tenia una comida en la casa de la que era mi novia en esos momentos pase a la pulqueria con mis flores en la mano, esas flores que iba a regalar. Asi que pedi dos vasos para que poco a poco se me fuera subiendo e ir mas alegre en mi cita.

Veias gente de edad avanzada, gente joven (del CCH Azcapo que aunque quedaba un tanto lejos siempre se hacian presentes) aquella pulqueria La Naranja siempre puntual eran las 9:00 am y ya estaba abierta y limpia, contaba con dos cuartos por asi llamarlo hacia mucho que el departamento para mujeres habia desaparecido con murales pintados el tlaquichero de Apan sacando aguamiel, la leyenda de los volcanes, Mayahuel alimento a sus hijos, dandoles pecho, me quede mirando una vez ese mural y me dijeron "ya ves porque estamos tan fuertes, porque tomabamos los jugos de esa diosa".

Siempre decia voy a volver voy a volver pero volver se veia lejano entre la escuela y el trabajo un dia pase por ahi y estaba cerrado... cerrado como era posible a donde se iba ir don Nacho, Doña Trini a donde se iba a refugiar el tripa cuando tuviera hambre, a donde iria el Iguana cuando su peleara con su esposa. Talvez me decia a mi mismo puede ser que descancen un dia, a lo mejor su esposa se enfermo... a lo mejor... manejaba muchas posibilidades en mi mente, nunca olvidaba las "piñitas" recien lavadas con ese pulque fresco y siempre listo.

Pasaron los meses y un dia vi un letrero pintado en negro... "SE RENTA" como era posible que se rentara ese lugar? ese recinto al que muchos fuimos buscando un refugio un lugar para tomar pulque, yo lo encontre a veces quisiera pasar por ahi y no ver ese letrero.

Porque "La Naranja" era de las ultimas pulquerias clasicas que quedaban. La Naranja no murio porque aun cada que paso por ahi suspiro y pienso que aun hay esperanza de volverta a ver abierta.

jueves, 23 de julio de 2009

Historias Pulqueras

Hace muchoHace poco

Hace mucho ya, existía una Pulquería, se llamaba “Haz por venir” y se ubicaba en la Calzada Ermita Iztapalapa, justo frente al Campus Sur de la Universidad Tecnológica de México (UNITEC).

Fue ahí donde tuve mi primer encuentro con aquel Néctar de los Dioses Aztecas. Nunca entre propiamente al establecimientoyo solo esperaba en la puerta.

Había mesas al centro y unas cuantas pegadas a la pared, aserrín en el suelo y una Barra donde el Jicarero atendía a quienes yo acompañaba. Normalmente eran Ericka, Manuel (eL Plucky) y Rubén.

Aquella primera vez, pidieron curado de Fresapero fue para llevarel establecimiento estaba lleno.

Salimos a beberlo justo enfrente, del otro lado de la avenida, en donde hay una iglesia. Con sabor agradable y color rojizo, me encanto la novedad en mi vida sin pensar lo que después le pasaría a mi persona y al “Haz por venir”.

Nunca pensé que jamás volveríapues al “Haz por venir” lo cerraron.

Pero de esohace mucho ya.

Hace poco, mi amigo Luis y Yo transitábamos por Calzada La viga, nos dirigíamos a “Los Hombres sin miedo”, pero camino hacia ahí nos encontramos con una pequeña puerta de madera con un pequeño letrero que decía “Pulquería La india Bonita”. En ese momento no entramos, pero juramos volver y así seguimos nuestro camino ya planeado a “Los Hombres sin Miedo”

Así pues, unos meses después del descubrimiento, volvimos a La viga, pero esta vez no seguimos de largo, nos quedamos de ver en “La india Bonita”.

Al entrar, muy pequeño el establecimiento, tomamos una pequeña mesa en el ultimo rincón y pedimos un par de curados, de NesCafe para Luis y de Cacahuate para mi, los más deliciosos que he probado hasta ahora. La barra, con el gran molcajete lleno de salsa y el Jicarero servía y servía; le pedimos un par mas, esta vez Cacahuate para Luis y NesCafe para mi.

Estuvimos ahí, no más de dos horas y después decidimos partiruna vez mássolo decidimos partir.

Hace poco cerraron “La India Bonita.

Noticias de este tipo me ponen triste y ponen a pensar y termino con este verso, si es que alguien le llega a interesar: “Bebamos Pulque Señores, porque despuésNo sabemos que Pueda pasar”.

Un tributo al “Haz por Venir” y a “La india Bonita” que hace mucho y hace poco, dejaron de existir.

Gracias Pogo por tu participacion esperamos mas y que un dia vayamos de busqueda.

martes, 21 de julio de 2009

La Hija De La Colonia Primera Parte

Esta es la primera pulcata en la que vamos juntos el buen Ulises y yo, nos toco pasar un momento muy extraño pero eso merece otra entrada a parte.

En el cruce de la Avenida Sur 24 esquina con Oriente 253 en la Colonia Agrícola Oriental, que dicho sea de paso, es considerada la más grande de América Latina se encuentra la Hija de la Colonia, probablemente la última del rumbo. Es un local pequeño, con departamento de mujeres en servicio y una historia propia. Hasta hace poco tiempo sufrió dos clausuras las cuales afortunadamente libró, según comentan sus clientes, producto de la riña en donde un parroquiano perdió la vida al interior del establecimiento.


Pese a la mala fama adquirida, como otras pulquerías de la ciudad, La Hija casi siempre conserva un ambiente agradable, nada que no se arregle con los curados de la casa que son un promedio de tres, eso sí el de ajo también. En varias mesas que esperan su reparación, los clientes habituales van tomando su lugar, la más grande, en medio y frente a la barra con canaleta se apersonan los que nunca faltan. Una rockola ameniza en todo momento el ambiente donde periódicamente es común encontrar grupos de jóvenes de las escuelas cercanas que apenas cruzan la puerta son recibidos por el Güiri güiri, ayudante de la pulcata que de vez en cuando pide su retribución a los clientes para que le completen como el dice para un medio litro de pulque -¡No hay nada para mí!

Si se llega temprano puede consumirse la botana o por lo menos un taco para probar la salsa de molcajete, acompañándose de pulque y quizá de otra bebida -cervezas y licores- que también son parte del menú.


Bien ordenada en la medida de todo lo posible, esta pulcata es acogedora y conserva su verdadero ambiente popular, asistiendo a ella músicos, albañiles, carpinteros y otros tantos personajes que encuentran en su interior, otro mundo donde sus vivencias y pláticas son absorbidas por los muros de azulejo y se pierden entre el efímero eco de las risas.


Ulises Ortega Aguilar gracias ahi estamos en contacto para armar la segunda parte.


jueves, 16 de julio de 2009

La Bella Cande





Es uno de los locales cuya altura es significativa, construido bajo los cánones que imperaban a principios del siglo pasado, pintada de rojo y una tonalidad crema amarillenta. La Bella Cande con licencia numero 184, parece haber librado satisfactoriamente su batalla al paso de la urbanización puesto que su ubicación en la esquina de una cuchilla que desemboca al distribuidor vial Heberto Castillo, no puede ser mas que fortuita. La antigua estación de ferrocarril -ahora de metro- en Sán Lázaro, una de las principales entradas a la ciudad, aunque parezca irrelevante, tiene en esta pulquería uno de los últimos rasgos originales que vieron su paulatina transformación.

El mismo nombre de la pulcata nos remite a un ambiente extinto, porque si bien se ubica en la colonia Moctezuma, La Bella Cande hacía alusión a la antigua zona de la Candelaria de los patos que con el paso de los años fue fraccionándose y quedó delimitada bajo otro criterio. En su interior, las paredes de azulejo se hallan decoradas con las obras de algunos grafiteros, los motivos son la leyenda de la mujer dormida del Iztacihuatl, una imagen mortuoria extraída de una escultura prehispánica y la emblemática fotografía de los mecapaleros de Casasola.

El lugar se halla bien conservado y limpio, de tal preservación son testigos un viejo lavamanos y las grandes puertas de metal que en su cima se adornan con las imágenes talladas de magueyes. Aún se conserva en operaciones el departamento de damas y otros tantos aspectos que le dan su estatus de pulcata, molcajete, altar para la virgen, aunque modesto y una clientela de pulqueros fieles. A los más asiduos visitantes de las pulquerías debería resultarles inusual el respeto con el cual atiende el lugar su encargado, mismo que si bien no escatima en bromas para algunos de los comensales, transmite para todo aquel que ingresa a la Bella Cande, un ambiente de amistad.

La concurrencia a este lugar es aceptable y aunque tres mesitas parecen
insuficientes, los clientes se postran en banquitos repartidos por el lugar. Por lo regular se ofrecen dos curados y el infaltable blanco, la calidad es buena y el precio también ya que es de los más bajos en la ciudad.

Una vez mas gracias a Ulises por tan buena reseña e invitamos a todos a que nos hagan llegar sus anecdotas y reseñas todo es bienvenido porque este blog lo hacemos todos.