"...El maguey es como la raíz de nuestra tierra y el pulque su sangre, una sangre que debiera seguir alimentándonos...”




domingo, 20 de julio de 2014

Caminando Por Beethoven Un Amor Yo Me Encontré III: Calambres y Música de Trios





"Ora, cabrón no que ya te ibas" me dijo el Choforo cuando me vio regresar sudando y enojado "ya estaba en Vallejo cuando unos cabrones me dieron baje con $100, ya no tengo para regresar al cantón, ni para ir por mis guías" el Choforo se me queda mirando un largo rato y me dice "¿cuanto necesitas, Gordito?" pienso el monto de mi viaje "con $10 llego a mi casa" ya iba sacar el dinero de la caja de madera cuando el Calambres a su paso lento y dolorido exclama "Nel, nel, yo te presto mano" de mi boca no sale mas que un "Gracias".

Para el susto me regalan una jarra de pulque blanco, espeso y delicioso, el frió le sienta bien al pulque, tomo dos vasos seguidos, el susto, los merece o tal vez sea el enojo, cualquiera de las dos es tan valida como si no pasara nada y solo lo estuviera disfrutando por casualidad "Gracias, Calambres, neta" el Calambres me sonríe y me dice "ya te dije que tenia ganas de platicar, cabron, ora me pagas escuchándome, puto" carcajeamos, me calmo poco a poco y la música sigue en esta parte del mundo, ya no estoy enojado, ya no estoy enojado, solo estoy: atento.

En otra mesa un tipo al que apodan el Gallo dialoga con el mismo "yo no tuve la culpa, la cajera fue la que se clavo el varo, yo no" en la orilla el Juan Penas se ha quedado dormido con la guitarra en otra silla, descansa paciente, estará lista para el próximo concierto, el Choforo habla por teléfono, llegan mas clientes, dos litros pa llevar, un litro para tomar in situ y otra para ir tomando, el baño despide olores conocidos, el altar a la virgen con sus luces de colores y su mirada severa viendo y escuchando los desmadres de los que estamos ahí, su amor también es tranquilo, el Torta tomando de la jarra "los vasos son para pendejos, yo tomo como hombre" ese era su ley auto impuesta, la pulquería esta silenciosa pese a todo esto.

El silencio se interrumpe cuando el Tatun rompe un vaso, con celeridad barre los pedazos de vidrio y con esa misma celeridad la rechifla y las mentadas de madre no se hacen esperar, "eres un pendejo" grita el Torta "debes un varo, cabrón" dice una voz cuyo apodo no conozco, el Calambres solo dice "dejenlo, que ustedes no se equivocan o que chingados" todos se calman, de nuevo el silencio se apodera del lugar, y eso que tenia grandes deseos de platicar.

No fue necesario esperar mucho para que se acabara el silencio, justo cuando sirven otra jarra de pulque el Calambres se aclara la garganta, pero no dice nada, llega mas gente, de nuevo para llevar, pero el grupo del Domino acapara toda la mesa del fondo, entre los cachivaches y una bicicleta de quien sabe quien se acomodan los 4, hacen una sopa y se deja oír el clap clap de las fichas cuando son colocadas en la mesa de formaica, clap, clap, "no te hagas, ¿con quien haces equipo con él o conmigo?" voces enojadas y reclamos "ora, pues no leo la pinche mente" risas, vasos chocando y uno de ellos se levanta para ir al baño pero lanza la advertencia "¡me chingo al que vea mi juego!".

"Pongan música chingao, ese aparato se va pudrir si no lo usan" exclama alguien que no alcanzo a reconocer, antes de que llegue el que fue al baño, el Caballo se levanta y le echa una moneda de $5, el relajo apenas va empezando, "orale pa que se eduquen" nos dice el Caballito los primeros acordes de la melodía se dejan caer en nuestros oídos, como fuegos fatuos vamos siguiendo la letra y de repente el Calambres se pone a cantar:

Vendaval sin rumbo
que te llevas tantas cosas
de este mundo
llévate la angustia 
que produce mi dolor
que es tan profundo...

Y con su mano de tres dedos se seca unas lagrimas, me ve y me dice con un suspiro "eso estaba de moda cuando me enamore, eso era lo que sonaba cuando me case, porque mira algo traigo aquí en el pecho, algo me duele todavía, y es que, uno, no puede perdonar así de fácil, no" lo dejo que se recupere y le pregunto "¿Pues que paso, Calambres?" de nuevo me mira, resopla, se ve las manos callosas, agrietadas y bufa. Me dice al fin "Naide es perfecto, naide, ni siquiera Dios, porque si lo fuera nosotros seriamos a toda madre, pero las gentes somos peor que los animales, a mi la mamá de mis hijos me dejo, porque según ella yo no hacia nada, pero perdí mis dedos, y naide me daba trabajo" sabiendo que si pregunto como fue el accidente de su mano seria muy mal educado, solo me limito a observar, pero me dice "perdí mis dedos en una plancha, de esas que usan para planchar las sabanas de los hoteles, esa planta estaba acá por la colonia Estrella, cerca de Ferrocarril Hidalgo, todos los días me iba en la bicicleta a las 4am para llegar a las 4:30 y ganarme un dinero mas, y un día por andar haciendo negocio aparte me planche los dedos, se me quemaron y prensaron, ya no servían de nada mis dedos, me los cortaron ahí en la cruz verde, a lo mejor en el seguro si me los salvan pero ahí ¿quien era? Un jodido mas, un limosnero mas, ahí no eres naide, solo un pinche nombre y un numero na mas eso, Gordito".

Una noche serena y obscura
me juraste cariño sincero
me dijiste que en toda tu vida
mi cariño seria lo primero...

El Calambres se tapa la cara con su mano, llora un poco mas, el día sigue avanzando y se va haciendo tarde.

Ahora solo me queda el recuerdo
el recuerdo me agobia y me mata
yo no se que le debo a la vida
que otra vez a la mala me trata...

Se vuelve a secar los ojos y continua "naide me daba trabajo, que porque no tenia papeles, la vieja cuando se fue hasta eso se llevo, que porque no tenia mis dedos, que porque mi discapacidad, yo les decía, que no era un pinche paralitico, que podía hacer mas cosas, fue cuando mi esposa me dejo, se fue, se llevo al mas grandecito de los chavos, tenia 8 años ese era hijo de otro señor, no era mio, pero lo criaba como si lo fuera, me dejo a Mari Lu de 6 y a Jonas de 4 ¿que hacia yo? Chingarle en lo que cayera por mis niños, la vecina me los cuidaba, les daba de comer y yo le daba para que me los atendiera, acá vivíamos en Clave, por donde pasaba el tren, era barato vivir ahí por eso, porque pasaba el tren y a todos despertaba, pero yo si disfrute a mis hijos, pese a todo, les di escuela hasta donde quisieron, porque mira a mi me gusta trabajar, y me gustaba trabajar para tenerlos bien, si su madre los dejo yo no los iba abandonar, Mari Lu acabo la preparatoria pero se caso y se fue a Guadalajara, tiene como 5 años que no la veo, el otro, pues ese si acabo su universidad y ahora anda en Chihuahua de ingeniero en algo, pero ya no me buscan, ya no valgo para ellos".

La ultima canción de esa moneda de $5 se dejar escuchar:

Robando luz a la noche
para tener compañía
vivo desde que te fuiste
ciego por ti...

"hasta parece que el cabrón sabe que me duele" dice el Calambres, le da un largo trago al pulque y se acaba el contenido del vaso, le sirvo lo que queda en la jarra, se nota que ya esta en brazos de algún conejo melancólico porque canta voz en cuello:

Parece decirme que no sufra tanto
que ya estas muy lejos
que estas esperando
que vaya a encontrarte
donde no hay tinieblas
para poder verte
y se que es mi llanto...

Y si, ese llanto no lo deja ver, sigue llorando ahora sin ningún tapujo, el Choforo se le acerca y le da unas palmadas en la espalda "Calambres que le pasa, acá, ¿el Gordito le pego?" todos se ríen del chiste, se calman y otro se levanta para abrazarlo, "Calma mi siete dedos, las cosas pueden mejorar, saque el dolor, aquí estamos sus amigos" mientras dice eso se lleva la mano buena del Calambres hacia su pecho sucio por grasa de carro, en la otra mesa Juan Penas dice "pinche Calambres siempre anda de sensible, pero ya calmala, cabron" nadie mas se mete, yo me alejo un poco para ir al baño y poder asimilar, me paro en la rockola pero no alcanzo a ver el repertorio que sigue, solo espero que no sean mas canciones de Trió porque al parecer este día tienen un efecto de tristeza en el sonriente Calambres.

"Ya estoy chido, solo fue un lapso, pero el pulquito no tiene la culpa, no, que yo sepa esto nos hace mas fuertes y nos ayuda, uno puede olvidar por días, por semanas, años, pero de repente sale, el corazon siente, el corazon sabe, yo ya quede a mano con esa mujer que se fue con el niño, una vez la vi, ya traía otros 3 chavitos todos mugrosos y flacos, yo ya no me quise juntar con naide mas, porque, ¿si me fue con ella como me iría con otra?, aparte no había mujer que me quisiera con dos niños, yo los saque adelante, lavaba carros, limpiaba oficinas, me ensuciaba las manos ¿y que me dejo eso? Estas pinches manos correosas que nis los perros se van a querer comer cuando me muera, pero nunca les falto de comer, y ellos se enseñaron a trabajar desde pequeños, si querían lujos ellos se los procuraban, una vez entre los tres nos compramos una tele, paso un tiempo y luego tuve el accidente del andamio, ahí me caí de tres pisos, el pinche licenciado no me quiso dar para que me atendieran y fui con el huesero, por eso cojeo como pato gordo, bien dicen que no tenemos la vida comprada, ya ni mis hijos se han de acordar de mi... esa si me gusta, esa me hace sentir bien, Gordito" y no sabia porque decía eso, ni siquiera había notado el cambio de canción hasta que escuche la voz del Inmortal, Pedro Infante:

La otra noche fui de fiesta en casa Julia
se encontraba ya reunida la familia...

Como resorte se paro y empezó a "bailar" ya que mas bien parecía que se retorcía de gusto al escuchar la canción, yo estaba en la tertulia del Amor Tranquilo, el domino seguía, Juan Penas afinaba su guitarra, Tatun atendía una mesa, Choforo veía interesado la partida, de todos modos el iba ser el ganón, yo, fuera cual fuera mi aspecto seguía viendo al Calambres retorcerse.

Mas calmado por el baile me dice "pese a todo, yo sigo siendo alegre, porque mira, no se si estoy mal, vengo aqui y todos me apapachan, voy a la Única y pasa lo mismo, tengo amigos, como te dije, amigos es lo que nos salva, y yo te estimo, Gordito, escuchas, no se para que, pero escuchas, ¿o sera el pulque que te apendeja?" Su risa se contagia y me empiezo a reír como loco, puede que sea el pulque, pero estoy derramando medio vaso en mi playera y pantalón.

Llega otra jarra, he perdido la cuenta de cuantas son, los del domino nos la regalaron, de 6 juegos que llevan tienen atrasadas y sin consumir unas tres, así que ellos tienen, nosotros tenemos y todos contentos. Calambres me ve por un largo tiempo, su mirada no es incomoda, me dice luego de unos minutos "échele ganas, hagas lo que hagas, hazlo con huevos, no con corazon porque ese aunque no lo parezca es mas frágil, hazlo con huevos, como si tu vida dependiera de ello, así barras la calle, laves tu ropa, trabajes para el mas chingón, tu, tu seras mas chingon porque estas haciendo las cosas, con huevos y eso nadie mas lo debe de saber, ahí están los $10 fierros".

Consejo, un consejo de una crudeza pasmosa, analizo sus palabras que siguen retumbando como bajo mal ecualizado, "así sera, Calambres y gracias" no dice nada solo aletea su mano con desdén. No se que mas decir para mostrar mi gratitud.

El Calambres se levanta de la mesa, agarra sus cosas y cojeando sale, se asoma por un momento, sonríe y dice "ahí nos vemos bola de puñales", todos se ríen. Yo sigo sin saber que decir.

Casi es hora de cerrar y la noche ya llego, no tengo miedo de que me quieran talonear otra vez, ni siquiera me asusta caminar hacia Tlatelolco por todo Beethoven, total caminando por Beethoven un amor yo me encontré, y por un amor tranquilo, uno hace lo que sea.