Es el año 2009 y el gobierno del Distrito Federal ya adelanta el Bicentenario de la Independencia de México. Y ¿cómo lo hace? Pues derrochando mucho dinero en obras publicas, dentro de las cuales esta el Circuito Bicentenario y la ya tan anunciada Línea 12 del metro y muchas más que ocurren en nuestra ciudad.
No estoy totalmente de acuerdo con esto, porque sé que el desarrollo tiene un costo y que la gente requiere empleos…pero no era necesario que el desarrollo se diera de esta forma, ni que los empleos sean solo temporales. Y dentro de todo esto, una de las obras pasa justo por el Eje 8 (Popocatepetl) esquina con Eje Central, lugar donde se encuentra una Pulquería con una muy rica diversidad de curados y muy sabrosos todos por cierto…”La Paloma Azul”. ¡¡Y pá curados Sabrosos…La Paloma…!! Debido a estas obras, La Paloma se encuentra, desde hace ya más de 6 meses, rodeada por maquinaria, baches en las calles y ahora….rodeada por una barda de lamina y reja que no permite la visibilidad y que….a mi parecer, baja las ventas y ahoga más a un negocio expendedor de Pulque, ya que la gente evita pasar por ahí.
Pero esta es solo mi percepción; lo recomendable será ir al sitio de guerra y averiguar realmente que pasa. Así pues me lanzo a “La Paloma Azul” y al estar en la esquina escucho que hay varios de los trabajadores de las obras conversando y decidiendo si echarse un Pulquito o no. Uno de ellos le dice a otros: ”Esta bueno, hay de un resto de sabores, Piñón, Avena, Guayaba…” Y esto me pone a pensar que talvez no sea tan malo que las obras estén ahí, ya que probablemente los trabajadores si le entran fuerte al Pulque…pero dudo….porque quizás les guste beber de otros licores. Después de esto, veo desde afuera hacia el interior del establecimiento y se ven varios trabajadores todavía con sus cascos y chalecos tomando la misma decisión.Como la barra estaba muy llena decidí tomar fotos de la calle y la Pulquería, con tal de que se aprecie la actualidad de La Paloma. Pero al hacer esto, un par de trabajadores salen de la paloma, me ven con mi cámara y uno le dice al otro “Mira, nos están tomando fotos”, a lo que no le doy importancia y sigo…entonces, uno de estos se me acerca y me dice “¿Para que son las fotos amigo?”
A lo cual respondo que estoy haciendo un reportaje de la Pulquería.
Los trabajadores se empiezan a notar nerviosos, así que decido irme, y no es porque no pueda defender mi trabajo contra alguno de estos “trabajadores de la construcción” o en pocas palabras “si hay que rifarse un tiro, pues nos rifamos”…la falla es que ellos son un montón y yo voy solo. Decido pues retirarme de volada, no sin antes oír como uno de esos barbajanes (por no decir más feo por respeto a los lectores) dice “Mire, ese chamaco esta tomando fotos”.
Confieso que me dieron unas ganas enormes de regresar y partirle la madre a aquel cuate, ya que las obras me tienen harto y además, qué le afecta al señor que tome yo fotos, al final, el que me importa…o acaso será que están haciendo algo ilegal…. En fin, mejor regreso mañana, no sin antes tomar varias fotillos que ellos ni notaron….y en su carota. Y así fue, regrese al siguiente día, ya con más calma, más fresco y con más cuidado.Ahora si entro a La Paloma y ya estando ahí pues me pido uno de Pistache (pensando mucho en alguien a quien le encanta este curado y a quien Yo amo); y mientras lo consumo converso con el jicarero en turno, ya que no es ni el dueño ni el de todos los días y le pregunto si las obras han bajado a la clientela, y su respuesta fue:
“Si, un poco, más porque la gente no sabe en donde la va a bajar el camión que antes pasaba por aquí, o porque no hay donde dejar el coche o simplemente porque no les gusta caminar…caminar por aquí”
También escucho a lo lejos un par de caballeros que conversan con una señora que vende tacos de guisados y alcanzó a oír: “Si, esto si afecta, también le pega a la cocina de aquí al lado” Compruebo entonces que este progreso cómo ciudad si afecta de cierta forma el ya afectado consumo del Pulque….cosa que me pone triste y me hace enojar.
Al final el jicarero y Yo conversamos largo, me pregunta cómo fue que llegue ahí, mientras que le pregunto sobre el consumo y el me dice: “Vienen muchos chavos…” Y me deja con una reflexión: “No es por hacer promoción ni nada, pero yo prefiero el Pulque que la cerveza, se me hace que es…más natural, mas nutritivo…el Pulque es mejor.” De esta forma, mi opinión es que debemos acudir a estas pulquerías que se encuentren rodeadas por obras que dejan la calle como zona de guerra; por el momento se me ocurren: “La gloria” junto a metro Zapata, “Los hombres sin miedo”, “La Paloma Azul”, “La mansión de los chupamaritos” y otras más a las que considero que debemos apoyar mientras pasa la tempestad.Reseña Por: Pogo











