"...El maguey es como la raíz de nuestra tierra y el pulque su sangre, una sangre que debiera seguir alimentándonos...”




sábado, 19 de septiembre de 2009

La Paloma Enjaulada



Es el año 2009 y el gobierno del Distrito Federal ya adelanta el Bicentenario de la Independencia de México. Y ¿cómo lo hace?
Pues derrochando mucho dinero en obras publicas, dentro de las cuales esta el Circuito Bicentenario y la ya tan anunciada Línea 12 del metro y muchas más que ocurren en nuestra ciudad.

No estoy totalmente de acuerdo con esto, porque sé que el desarrollo tiene un costo y que la gente requiere empleos…pero no era necesario que el desarrollo se diera de esta forma, ni que los empleos sean solo temporales. Y dentro de todo esto, una de las obras pasa justo por el Eje 8 (Popocatepetl) esquina con Eje Central, lugar donde se encuentra una Pulquería con una muy rica diversidad de curados y muy sabrosos todos por cierto…”La Paloma Azul”. ¡¡Y pá curados Sabrosos…La Paloma…!! Debido a estas obras, La Paloma se encuentra, desde hace ya más de 6 meses, rodeada por maquinaria, baches en las calles y ahora….rodeada por una barda de lamina y reja que no permite la visibilidad y que….a mi parecer, baja las ventas y ahoga más a un negocio expendedor de Pulque, ya que la gente evita pasar por ahí.

Pero esta es solo mi percepción; lo recomendable será ir al sitio de guerra y averiguar realmente que pasa. Así pues me lanzo a “La Paloma Azul” y al estar en la esquina escucho que hay varios de los trabajadores de las obras conversando y decidiendo si echarse un Pulquito o no. Uno de ellos le dice a otros: ”Esta bueno, hay de un resto de sabores, Piñón, Avena, Guayaba…” Y esto me pone a pensar que talvez no sea tan malo que las obras estén ahí, ya que probablemente los trabajadores si le entran fuerte al Pulque…pero dudo….porque quizás les guste beber de otros licores. Después de esto, veo desde afuera hacia el interior del establecimiento y se ven varios trabajadores todavía con sus cascos y chalecos tomando la misma decisión.

Como la barra estaba muy llena decidí tomar fotos de la calle y la Pulquería, con tal de que se aprecie la actualidad de La Paloma. Pero al hacer esto, un par de trabajadores salen de la paloma, me ven con mi cámara y uno le dice al otro “Mira, nos están tomando fotos”, a lo que no le doy importancia y sigo…entonces, uno de estos se me acerca y me dice “¿Para que son las fotos amigo?”

A lo cual respondo que estoy haciendo un reportaje de la Pulquería.
Los trabajadores se empiezan a notar nerviosos, así que decido irme, y no es porque no pueda defender mi trabajo contra alguno de estos “trabajadores de la construcción” o en pocas palabras “si hay que rifarse un tiro, pues nos rifamos”…la falla es que ellos son un montón y yo voy solo. Decido pues retirarme de volada, no sin antes oír como uno de esos barbajanes (por no decir más feo por respeto a los lectores) dice “Mire, ese chamaco esta tomando fotos”.

Confieso que me dieron unas ganas enormes de regresar y partirle la madre a aquel cuate, ya que las obras me tienen harto y además, qué le afecta al señor que tome yo fotos, al final, el que me importa…o acaso será que están haciendo algo ilegal…. En fin, mejor regreso mañana, no sin antes tomar varias fotillos que ellos ni notaron….y en su carota. Y así fue, regrese al siguiente día, ya con más calma, más fresco y con más cuidado.
Ahora si entro a La Paloma y ya estando ahí pues me pido uno de Pistache (pensando mucho en alguien a quien le encanta este curado y a quien Yo amo); y mientras lo consumo converso con el jicarero en turno, ya que no es ni el dueño ni el de todos los días y le pregunto si las obras han bajado a la clientela, y su respuesta fue:

“Si, un poco, más porque la gente no sabe en donde la va a bajar el camión que antes pasaba por aquí, o porque no hay donde dejar el coche o simplemente porque no les gusta caminar…caminar por aquí”

También escucho a lo lejos un par de caballeros que conversan con una señora que vende tacos de guisados y alcanzó a oír: “Si, esto si afecta, también le pega a la cocina de aquí al lado” Compruebo entonces que este progreso cómo ciudad si afecta de cierta forma el ya afectado consumo del Pulque….cosa que me pone triste y me hace enojar.

Al final el jicarero y Yo conversamos largo, me pregunta cómo fue que llegue ahí, mientras que le pregunto sobre el consumo y el me dice: “Vienen muchos chavos…” Y me deja con una reflexión: “No es por hacer promoción ni nada, pero yo prefiero el Pulque que la cerveza, se me hace que es…más natural, mas nutritivo…el Pulque es mejor.” De esta forma, mi opinión es que debemos acudir a estas pulquerías que se encuentren rodeadas por obras que dejan la calle como zona de guerra; por el momento se me ocurren: “La gloria” junto a metro Zapata, “Los hombres sin miedo”, “La Paloma Azul”, “La mansión de los chupamaritos” y otras más a las que considero que debemos apoyar mientras pasa la tempestad.



Reseña Por: Pogo

domingo, 13 de septiembre de 2009

Domingo Biciclero Y Pulquero




Casi cada domingo nos gusta salir en bicicleta y aprovechar el paseo que hay por la avenida Reforma. Normalmente es un circuito que comienza desde la Puerta de los Leones en Chapultepec pasando por las diferentes glorietas hasta llegar a Av. Juárez, Madero, un tramo de la Plaza de la Constitución, 5 de Febrero, Venustiano Carranza, Correo Mayor, Moneda, Jesús María, Venezuela, Palma, Tacuba, Hidalgo y otra vez salir a Reforma para completar el circuito. Dijo un amigo de provincia, una vez, cuando nos acompaño en nuestros recorridos, que parece como si los chilangos en ese día se volvieran más humanos. Es de las pocas veces que uno se siente mejor andando en bicicleta que manejando un carro último modelo. Incluso muchos aprovechan el paseo para el ligue. Y hay de todo, desde corredoras en calzones que sacan a pasear la celulitis, niños pequeños, “skatos” en patines o patineta hasta señoras amas de casa con su perrito faldero jalando detrás.

Siempre que se puede aprovechamos para comer algún tentempié en el camino. Como unas gorditas de chicharrón enoormes enfrente de la iglesia de La Santísima o si de plano no alcanza para más, conformarse con hidratar
el cuerpo únicamente con agua en los puestos de auxilio del ciclotón.

El último domingo de cada mes el recorrido se amplía y es mucho más largo, el 30 de julio nos tocó llegar al centro y que nos mandarán por Fray Servando y luego tomar todo Río Churubusco hasta Insurgentes, como ya eran las 2 de la tarde (hora que se cierr
a el ciclotón) y aún nos faltaba un buen tramo hasta Felix Cuevas y luego Patriotismo, mejor nos regresamos a casa en Metrobús, para que le buscamos con los automovilistas.

Sin embargo he pensado que sería bueno que se pudiera hacer un recorrido bicicletero por algunas pulquerías cuando uno hace recorridos tan amplios. Lo malo que no todas abren los domingos. Esa vez hubiéramos podido pasar a cargar energías a La Antigua Roma, El Recreo, La Bella Hortensia, Las Duelistas y tantas otras que pudiera conocer en un paseo-bicicletero-pulquero. Este domingo con eso del desfile por el aniversario de la Independencia y encaminados rumbo al Bicentenario, el circuito se modificó otra vez, no hubo paseo por el Centro Histórico.

El recorrido era desde el Ángel de la Independencia por todo Reforma hasta la Villa de Guadalupe. Ahora sí tenía la certeza que al menos una pulquería de camino iba a estar abierta en domingo: La Tlaxcalteca en Av. Misterios y Mozart. Había otra que estaba de camino: La Titina, pero el domingo no abre. Lo único malo fue que no llevábamos más dinero y juntando nuestros pocos pesos apenas nos alcanzó. Pensamos en pedir del blanco que es más económico, pero recuerdos de otras visitas a esa misma pulquería nos hicieron decidir por uno de mango. Cuál fue la sorpresa que era más bien néctar de mango, estaba muy concentrado el sabor de la fruta y muy grata su espesura. Había también de ostión que me hubiera encantado probar pero era el más caro.

Lo único malo fueron los dependientes. La Tlaxcalteca es una pulquería con muchos años en la Ex Hipódromo de Peralvillo y en otras ocasiones que hemos venido, el ambiente es amable y generoso. En una ocasión al acercarnos a la barra había molcajetes con botana muy rica. Esa vez un empleado rápidamente nos acercó plato, cuchara y tortillas para comer unas salchichas en salsa de jitomate riquísimas. Recuerdo que tomamos primero pulque natural y estaba bastante maduro, o sea demasiado agrio. Fue entonces que el señor nos recomendó uno de avena y la verdad es que fue ¡suaveena!, muy rico. Salimos esa vez super contentos y bien llenos.

En cambio ahora el ambiente era distinto: poca gente, un partido de los Pumas contra Monarcas, la rocola apagada, los clientes igual y el dependiente con una cara de pocos amigos, igualito al perro que nos ladró en el patio cuando dejamos las bicicletas ahí. No sé si porque era domingo y el hombre hubiera preferido estar en otro sitio, pero el ayudante también tenía una cara de fastidio galopante.

Como el ambiente era poco grato y como no teníamos más dinero nos apuramos a tomar el pulque, todavía faltaba seguir el recorrido de regreso. Y claro, al salir de ahí el cuerpo comenzó a sentir lo propio, las piernas se me relajabaron tanto que ahora me costaba más trabajo pedalear. Aún así seguimos hasta Refoma y el Monumento a Colón, teníamos energía suficiente para volver a dar el mismo recorrido. Tal vez, en otra pulquería y nosotros con más dinero.


Reseña Y Fotos Por: Carmen Mendoza Cámara


Pulqueria Clandestina: "El Abrigo De Erika"



Felipe y un amigo suyo de quien no recuerdo el nombre, habíamos estado en la Hija de la Colonia platicando con el Mosco, bromeando y recabando más información sobre pulcatas. Durante la conversación se habló de aquellas que existieron por el rumbo, entre ellas El tinacal y se destacó la existencia de otra, que si bien no se sabía su nombre, estaba por el rumbo, -ahí con Erika, dijo el Mosco. El Mosco aseguró que ya había ido en varias ocasiones, y si mal no recuerdo dijo que ahí había chavas. Como el Mosco no se acordaba de la dirección exacta, prometió preguntar al encargado de la Hija, sólo que se lo tuve que pedir tres veces ya que lo olvidaba, y por fin antes irnos el dependiente nos dijo que estaba cerca, -ahí por las zapaterías de la Oriental pasando la iglesia en la primera calle a la izquierda. Teniendo tiempo pero no mucho capital disponible, Felipe su amigo y yo, nos despedimos del Mosco y nos fuimos a buscar esa pulcata.

Hacía sol y según mi consejo fuimos cortando por las calles paral
elamente a Rojo Gómez, nos reíamos de ciertas cosas que decíamos y bueno pues al cabo de unos minutos ya estábamos cerca de la escuela y el parque de la Oriental. Cruzamos la avenida y nos fuimos para las zapaterías y de pasada nos dimos un taco de ojo con una chica que pasaba por ahí. Entre puestos ambulantes se abría un pequeño callejón en cuya entrada una señora levantaba su puesto de comida, así que me pareció indicado preguntarle, la señora me respondió –aquí a la vuelta.

Cruzamos el callejón y salimos a una calle, pero no localizábamos el
objetivo y dimos unos pasos más. Fue entonces que nos percatamos de la existencia de una accesoria de cortina oscura que quizá era la pulcata, ¿era ahí? ¿Está cerrado? Los segundos de indecisión que permanecimos frente a la cortina fueron suficientes para que un señor con la bolsa del mandado llegara a la puerta tocara el timbre y esperase a ser recibido. Me acerqué al anciano y le cuestioné si sabía de una pulquería a lo que respondió –es aquí, ¿van a pasar? Sólo pude asentir con la cabeza porque la puertecita de la cortina se abrió y apareció una mujer madura y en un ritual, por lo visto ensayado muchas veces, recibió al anciano que desapareció en la penumbra del interior de donde emanaban sonidos musicales y el ambiente de una típica reunión.

Traté de intervenir rápidamente mientras Felipe y su amigo miraban toda la escena, así que me acerqué a la mujer que por cierto se veía bastante malencarada. Ella tenía un mandil y algunos de sus rasgos parecían masculinos, como el bigote que Felipe observó en su feo rostro; la ropa de servicio la delató, tenía puesto un mandil. Le pregunté si tenía pulque, a lo cual me dijo que no, sin descartar el hecho de que ahí se vendía algo, ¿nos preguntó a quien buscábamos? Sin darnos tiempo a responder se apresuró a regresar al interior no sin antes lanzar un rápido comentario sobre el hecho de que le hablaría a una de las muchachas para que nos atendiera.

Quizá transcurrió un minuto, no más, lo cierto es que fue el tiempo suficiente para que viéramos un letrero que se encontraba cerca de un extremo superior de la puerta que casi enseguida se volvió abrir. Esta vez apareció una mujer de algunos treinta para arriba, la expresión de su rostro era de cansancio y al recibir la luz solar sus ojos se incomodaron, lo cierto es que nos pareció ataviada para antojarse a más de alguno.

De nueva cuenta inquirí acerca de si comercializaba pulque, a lo que me respondió que no. En breve la mujer nos citó la existencia de la Hija de la Colonia y apenas terminó de mencionar la dirección, la puerta se volvió a cerrar.
Ahora podemos hacer mofa con el hecho de que en este tugurio no se nos permitió la entrada, tal vez porque olieron nuestra falta de solvencia o porque nuestra actitud ingenua no cabía en ese sitio. Por lo visto nunca sabremos bien a bien quien era Erika o si de verdad había pulque o no; solo pudimos notar que la planta baja de una casa de la Agrícola Oriental posee en sus entrañas, el esqueleto de una pulcata que suele ser devorado por unos cuantos privilegiados.

Regresamos a Rojo Gómez, Felipe y su amigo irían en otra dirección, empezaba a llover pero aun así sabíamos que existía la pulcata de Erika de la cual nos habían bateado. Ahora basta simplificarlo así: Nos reservamos el derecho de admisión o mejor dicho, abril y mayo.


Reseña: Ulises Ortega

martes, 8 de septiembre de 2009

La Copa de Oro… O como tomar pulque con tacos en la panza, si señor!!

Cierren los ojos e intenten por un momento pensar en aquella solitaria que vive entre los pliegues de su intestino… la ven, la ven??? Ese ser pegajoso que espera el momento en que ustedes abran sus fauces y les echen esos ricos tacuches de nana, carnita, bistec o pastor… Ahora, imaginen que después de esos tacos beben del néctar natural de los Dioses… Ese líquido ligeramente ácido baja poco a poco por su tráquea, mata unos cuantos bichos y se deposita en su bien formada panza pulquera………Puff, la gloria ha llegado…. Ahora, para que esa imagen se vuelva realidad he aquí los pasos que se deben seguir (El orden expreso es el seguido por los pulquetebrios del tour “Vayan Entrando”)….

1. El Recorrido…… Ya sea andando o rodando, diríjase (después de pasar por un nido de aves) a la avenida Molinos y dispuesto a dar una gran vuelta, no se siga derecho por Francisco Zubarán sino que se tomará el Blvd. Adolfo López Mateos, después Avenida Centenario, acto seguido súbase por Alta Tensión (por donde podrá ver una favela perdida en el asfalto, pero eso sí, con su Dish network, como no), dese la vuelta en Rosa Vulcano, camínele unas cuantas cuadras más (ya merito, ya merito) y en Rosa Estrella de la vuelta a su izquierda en la mera esquina con Avenida del Rosal, encontrara la Copa que andaba buscando….Nótese que habrá pasado de la Delegación Beni Juárez a la Álvaro Obregón y que justo a eso de las 13 hrs, el sol en su máximo esplendor hará sudar los cuerpos, las entrepiernas y todo aquello que no sea tocado por sus rayos…Pufff…..

2. La recarga de combustible….. Habiéndose llegado a la Copa de Oro y
sobrevivido a las inclemencias del Dios Sol, se dispondrá el espíritu para beber el líquido vital, pero oh, sorpresas de la vida, no habrá llegado y entonces, tendrás que pasar en frente al famoso Narajin, para degustar en compañía de la bandera de unos taquines al pastor o ya si estás encarrerado, uno de bistec que tú compañera de la derecha gustosa te cederá…

3. Reconocimiento del Lugar….. La Copa de Oro huele a historia, tiene la licencia 23485 y data, como me dijo Don Chelo, de 1945… Las poco más de seis décadas han dejado su huella: pintura degastada, floreros vacíos, paredes con polvo, humedad por todas partes y personajes con mirada nostálgica y semblante distante, como recordando una época que no volverá; pero eso sí, una rockola con puras de antaño, un altar a la virgencita (para aquellos devotos), una radio de esas que ya no se hacen, un par de cuernos de toro, unas mesas para las tertulias pulqueras, un jicarero gustoso, y un pulque que sabe a gloria…….

4. La Degustación…. Con sólo $10 (así como lee, diez morlacos lo acercan al cielo) ud. puede degustar de un litro de pulque natural, o si ya anda muy gastado, pues un vaso no tan pequeño se lo deja Don Chelo en $5, es un pulque suave, se puede beber de un tirón, casi no es agrio y es de consistencia ligera… Pida lo que más le convenga y postre sus sentaderas en una de las cinco mesas que tiene el lugar, brinde con la banda e intente viajar a la época en que ese lugar estaba lleno de trabajadores que pasaban por ahí antes y después de las jornadas largas… En la Copa, se habla de todo, de profesiones, de gustos, de pasiones, se acerca más a la gente, la camaradería es inmensa y las amistades se profundizan… No hay lugar como una pulcata para poder charlar a gusto, no hay restricciones, no hay límites, cada persona entra, bebe, habla y viaja a su gusto…


5. Partida, triste partida……. Pero claro, hay un momento en que debemos partir y más cuando tienes en tú recorrido un par de pulcatas más, así que estrechamos la mano de Don Chelo y dejamos atrás una Copa que tristemente ahora parece de bronce, donde el pulque llega tarde, donde la gente ya no va como antes, donde el negocio y el gusto están muriendo y donde el pequeño Oasis pulquero en los límites de la Benito Juárez y la Álvaro Obregón, es el único sobreviviente en la zona, de ocho que solía haber hasta que las grandes cerveceras llegaron con sus anuncios y sus falacias, pero esa, es otra historia………


Reseña por: D.F.rrante

sábado, 5 de septiembre de 2009

Tour Pulquero...


Acabamos de realizar nuestro tour por las pulquerias del sur de la ciudad con un saldo de 4 de 4 osea que nos fue de maravilla en total fuimos 13 personas todas aguantaron el paso, la caminada, la cansada, la lluvia y el hambre todo para poder degustar ricos curados y algunos no tan ricos pero en conclusion estuvo de poca.

Las pulquerias que visitamos fueron:

-El Gorjeo De Las Aves
-La Copa De Oro
-La Peor Es Nada
-Voy De Pasadita

Como dato adicional cuando dejamos la Copa De Oro se vino el aguacero cabronsisimo pero no desistimos y llegamos hasta la ultima, tambien le obsequiaron una coneja de peluche a Plaqueta yeah se convirtio en la mascota de Pulque Nuestro por antonomasia.

La neta muchas gracias a todos los que fueron y para la proxima esperemos mas convocatoria.