"...El maguey es como la raíz de nuestra tierra y el pulque su sangre, una sangre que debiera seguir alimentándonos...”




jueves, 23 de julio de 2009

Historias Pulqueras

Hace mucho…Hace poco

Hace mucho ya, existía una Pulquería, se llamaba “Haz por venir” y se ubicaba en la Calzada Ermita Iztapalapa, justo frente al Campus Sur de la Universidad Tecnológica de México (UNITEC).

Fue ahí donde tuve mi primer encuentro con aquel Néctar de los Dioses Aztecas. Nunca entre propiamente al establecimiento…yo solo esperaba en la puerta.

Había mesas al centro y unas cuantas pegadas a la pared, aserrín en el suelo y una Barra donde el Jicarero atendía a quienes yo acompañaba. Normalmente eran Ericka, Manuel (eL Plucky) y Rubén.

Aquella primera vez, pidieron curado de Fresa…pero fue para llevar…el establecimiento estaba lleno.

Salimos a beberlo justo enfrente, del otro lado de la avenida, en donde hay una iglesia. Con sabor agradable y color rojizo, me encanto la novedad en mi vida sin pensar lo que después le pasaría a mi persona y al “Haz por venir”.

Nunca pensé que jamás volvería…pues al “Haz por venir” lo cerraron.

Pero de eso…hace mucho ya.

Hace poco, mi amigo Luis y Yo transitábamos por Calzada La viga, nos dirigíamos a “Los Hombres sin miedo”, pero camino hacia ahí nos encontramos con una pequeña puerta de madera con un pequeño letrero que decía “Pulquería La india Bonita”. En ese momento no entramos, pero juramos volver y así seguimos nuestro camino ya planeado a “Los Hombres sin Miedo”

Así pues, unos meses después del descubrimiento, volvimos a La viga, pero esta vez no seguimos de largo, nos quedamos de ver en “La india Bonita”.

Al entrar, muy pequeño el establecimiento, tomamos una pequeña mesa en el ultimo rincón y pedimos un par de curados, de NesCafe para Luis y de Cacahuate para mi, los más deliciosos que he probado hasta ahora. La barra, con el gran molcajete lleno de salsa y el Jicarero servía y servía; le pedimos un par mas, esta vez Cacahuate para Luis y NesCafe para mi.

Estuvimos ahí, no más de dos horas y después decidimos partir…una vez más…solo decidimos partir.

Hace poco… cerraron “La India Bonita”.

Noticias de este tipo me ponen triste y ponen a pensar y termino con este verso, si es que alguien le llega a interesar: “Bebamos Pulque Señores, porque después…No sabemos que Pueda pasar”.

Un tributo al “Haz por Venir” y a “La india Bonita” que hace mucho y hace poco, dejaron de existir.

Gracias Pogo por tu participacion esperamos mas y que un dia vayamos de busqueda.

martes, 21 de julio de 2009

La Hija De La Colonia Primera Parte

Esta es la primera pulcata en la que vamos juntos el buen Ulises y yo, nos toco pasar un momento muy extraño pero eso merece otra entrada a parte.

En el cruce de la Avenida Sur 24 esquina con Oriente 253 en la Colonia Agrícola Oriental, que dicho sea de paso, es considerada la más grande de América Latina se encuentra la Hija de la Colonia, probablemente la última del rumbo. Es un local pequeño, con departamento de mujeres en servicio y una historia propia. Hasta hace poco tiempo sufrió dos clausuras las cuales afortunadamente libró, según comentan sus clientes, producto de la riña en donde un parroquiano perdió la vida al interior del establecimiento.


Pese a la mala fama adquirida, como otras pulquerías de la ciudad, La Hija casi siempre conserva un ambiente agradable, nada que no se arregle con los curados de la casa que son un promedio de tres, eso sí el de ajo también. En varias mesas que esperan su reparación, los clientes habituales van tomando su lugar, la más grande, en medio y frente a la barra con canaleta se apersonan los que nunca faltan. Una rockola ameniza en todo momento el ambiente donde periódicamente es común encontrar grupos de jóvenes de las escuelas cercanas que apenas cruzan la puerta son recibidos por el Güiri güiri, ayudante de la pulcata que de vez en cuando pide su retribución a los clientes para que le completen como el dice para un medio litro de pulque -¡No hay nada para mí!

Si se llega temprano puede consumirse la botana o por lo menos un taco para probar la salsa de molcajete, acompañándose de pulque y quizá de otra bebida -cervezas y licores- que también son parte del menú.


Bien ordenada en la medida de todo lo posible, esta pulcata es acogedora y conserva su verdadero ambiente popular, asistiendo a ella músicos, albañiles, carpinteros y otros tantos personajes que encuentran en su interior, otro mundo donde sus vivencias y pláticas son absorbidas por los muros de azulejo y se pierden entre el efímero eco de las risas.


Ulises Ortega Aguilar gracias ahi estamos en contacto para armar la segunda parte.


jueves, 16 de julio de 2009

La Bella Cande





Es uno de los locales cuya altura es significativa, construido bajo los cánones que imperaban a principios del siglo pasado, pintada de rojo y una tonalidad crema amarillenta. La Bella Cande con licencia numero 184, parece haber librado satisfactoriamente su batalla al paso de la urbanización puesto que su ubicación en la esquina de una cuchilla que desemboca al distribuidor vial Heberto Castillo, no puede ser mas que fortuita. La antigua estación de ferrocarril -ahora de metro- en Sán Lázaro, una de las principales entradas a la ciudad, aunque parezca irrelevante, tiene en esta pulquería uno de los últimos rasgos originales que vieron su paulatina transformación.

El mismo nombre de la pulcata nos remite a un ambiente extinto, porque si bien se ubica en la colonia Moctezuma, La Bella Cande hacía alusión a la antigua zona de la Candelaria de los patos que con el paso de los años fue fraccionándose y quedó delimitada bajo otro criterio. En su interior, las paredes de azulejo se hallan decoradas con las obras de algunos grafiteros, los motivos son la leyenda de la mujer dormida del Iztacihuatl, una imagen mortuoria extraída de una escultura prehispánica y la emblemática fotografía de los mecapaleros de Casasola.

El lugar se halla bien conservado y limpio, de tal preservación son testigos un viejo lavamanos y las grandes puertas de metal que en su cima se adornan con las imágenes talladas de magueyes. Aún se conserva en operaciones el departamento de damas y otros tantos aspectos que le dan su estatus de pulcata, molcajete, altar para la virgen, aunque modesto y una clientela de pulqueros fieles. A los más asiduos visitantes de las pulquerías debería resultarles inusual el respeto con el cual atiende el lugar su encargado, mismo que si bien no escatima en bromas para algunos de los comensales, transmite para todo aquel que ingresa a la Bella Cande, un ambiente de amistad.

La concurrencia a este lugar es aceptable y aunque tres mesitas parecen
insuficientes, los clientes se postran en banquitos repartidos por el lugar. Por lo regular se ofrecen dos curados y el infaltable blanco, la calidad es buena y el precio también ya que es de los más bajos en la ciudad.

Una vez mas gracias a Ulises por tan buena reseña e invitamos a todos a que nos hagan llegar sus anecdotas y reseñas todo es bienvenido porque este blog lo hacemos todos.

miércoles, 15 de julio de 2009

La Xochitl

La Xochitl se ubica en la calle de Eligio Ancona casi esquina con Torres Bodet y es la única sobreviviente de todas aquellas que existieron por el rumbo de la Santa María la Ribera, como La Brisa del Mar que antes estaba por la calle de Ciprés. En su fachada, La Xochitl luce un color azul cielo muy vivo, el cual contrasta con su interior que muestra franca decadencia. La escasa clientela, los triques y tiliches almacenados, el departamento de damas cerrado, la vieja rockola que aún da batalla, son los detalles que ponen de manifiesto aquel declive. Lo que en otro tiempo fuera un obrador se transformo en una pulquería que tiene aproximadamente setenta y pico años de vida. El encargado del lugar, labora ahí desde 1985 y no tiene conocimiento de la fecha exacta en que se abrió el negocio.


El sitio permite notar las modificaciones que lo convirtieron en pulquería, como la improvisación de los sanitarios, hasta se pueden ver algunos ganchos de los cuales en otros tiempos pendieron las piezas de carne. Debe resaltarse que los curados del establecimiento son de singular calidad, de los mejores que se puedan encontrar en la ciudad y aunque parezca condenada al olvido, La Xochitl ofrece la botana para todos los asistentes que pueden deleitar tradicionales salsas preparadas en molcajete. Dos altares completan el ambiente que trae calma a la ansiedad de teporochos y alcohólicos que juntan sus monedas para adquirir su litro de blanco. No debe sorprender al asistente, que ya entrada la tarde concurran más parias y al calor de los tragos generen altercados y discusiones, eso sí, bajo control del segundo encargado. Es una sentencia anticipada pero tal parece que La Xochitl tiene sus días contados, porque los programas de conservación ni siquiera la contemplaron como sitio de interés en Santa María la Ribera.


Esta entrada es cortesia una vez mas del buen Ulises.

miércoles, 8 de julio de 2009

La Antigua Roma

Esta es una colaboracion de Ulises, ese compa si sabe sobre pulquerias.

La Antigua Roma


Caminando por la calle de Allende en dirección norte, es posible llegar a la esquina de la calle de República de Perú, donde se ubica La Antigua Roma. Es indiscutible que la antigüedad, efectivamente es uno de los atributos del establecimiento posicionado en una esquina donde se erige un inmueble que data por lo menos del siglo XIX. El reducido espacio se halla bien distribuido lo que permite encontrar el respectivo departamento de damas abierto, por lo menos cuatro mesas en servicio, dos sanitarios, la rockola y una amplia zona desde donde se despacha el pulque, la barra es rematada por un medio arco que corona el interior.


La nutrida clientela, se compone de adultos mayores y jóvenes, estos últimos que comienzan cada vez más a ocupar el establecimiento. Como en toda pulquería, es de especial interés, el honrar una imagen de la Virgen de Guadalupe, por lo cual, en días previos al festejo del día 12 de diciembre esto se convierte en una prioridad para el encargado del establecimiento. Los preparativos para que la Virgen sea honrada en su día son diversos pues no solamente se limpia el altar sino que se pinta el mismo, en este caso, se adorna con luces, cortinas, flores y se ofrecen las veladoras; no cabe duda que la lealtad al culto de la guadalupana se convierte en un tema central para el ambiente de la piquería pues la mayoría de los clientes frecuentes opinan y participan en los arreglos para la Virgen y como diría uno de los involucrados -Sinó no se vende.



Generalmente se ofrecen tres sabores de pulque curado y uno de los que más se preparan es el de piña, por supuesto el más vendido es el blanco, la calidad de este pulque no es tan buena y los precios mantienen un nivel intermedio.


Gracias a los compas de Proyecto Oxido y a mi tocayo Felipe por las fotos.